Antonio José Fernández Álvarez
Él se define, con orgullo, como un defensor del sentido común, una característica que no busca validar con méritos propios. Este rasgo hunde sus raíces en tres vivencias fundamentales de su juventud: crecer en un hogar humilde en Valladolid rodeado de seis hermanos; abandonar el hogar a los diez años para ingresar en la Universidad Laboral de Cheste, una auténtica prueba de fuego; y absorber la más fina filosofía popular compartida con su abuelo.
Con el título de Doctor Ingeniero Industrial, dedicó cerca de treinta años a puestos de alta dirección en corporaciones globales, especializándose en sectores como la ingeniería y la consultoría de procesos.
Hace poco, decidió romper con esa etapa para perseguir su vocación empresarial y materializar varios sueños.
Su identidad dual, entre lo científico y lo humanista, impulsa una lucha interna constante: demostrar que es viable ser simultáneamente un visionario con grandes ideales y, a la vez, alguien estrictamente pragmático y arraigado a la realidad.